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martes, 31 de enero de 2017

Serenata para Cuerdas en Do Mayor - Tchaikovsky

La serenata, un nombre que inmediatamente se relaciona con sentimientos y conceptos que tienen en común la belleza, la sensibilidad, la delicadeza, el amor.
Está en su concepción: la serenata viene de sereno/a, calma, hecha para tocarse al atardecer y, por lo tanto, ser bella y así acompañe como debe ser las tardes de los aristócratas (en esa época). Recuerda que con la digestión y el té la tarde tenía que ser acompañada con algo bello que no sea muy exaltado. Sererna y reposada, está hecha para calmar a la fiera demoniaca de la novia cuando la has cagado y mucho, y si recién estas cortejando cual palomo en celo, hinchar el pecho y derramar belleza pura a ver si cae.

Se supone que no hay una forma determinada para que una pieza sea llamada serenata, después de todo es un divertimento, música informal (en todo sentido de la palabra) para divertirse, por lo tanto no debía ser estructurada: un conjunto de piezas cortas juntas, como cuentos cortos en una antología, como una suite para ser más exactos. Pero pasamos a los compositores serios y encontramos bastante forma musical y estructura en la música; inevitable ya que se vive de ello. Y de allí llegamos a esta serenata de Tchaikovsky.


Serenata romántica para cuerdas... solo leer esas palabras sobrecarga a uno de romanticismo. Serenata y Romanticismo Musical a parte, falta solo la parte de cuerdas. La orquesta de cuerdas, como su nombre indica, conformada por los cuatro instrumentos de cuerda frotada principales: Violin (a dos voces), Viola, Violonchelo (o violoncello) y Contrabajo. Por supuesto, estoy hablando en cantidad, sino sería un cuarteto o quinteto: personas como dedos de una mano y no es el caso acá. Sobre todo el violín y el chelo (cello, del italiano, donde la c se pronuncia como ch), instrumentos más románticos y sentimentales no se me ocurren, aunque eso es a gusto personal y tomándo como factor principal para la valoración el sonido y timbre que emiten y no las posibilidades técnicas y musicales.
El violín, el enano y más popular miembro de la familia, un instrumento con un sonido casi único e incofundible; se le reconoce de acá a la China. Es parte de casi todo estilo de música que existe, o directamente combina pero re-bien. Habiendo sido adaptado a la música tradicional de partes del mundo o ya siendo parte de ella desde antes, solo pocas y alejadas por diversas razones partes del mundo no conocen su voz. Su sonido es un berrido hermoso, o así lo describo al menos: penetrante, agudo, intenso, gritón de cerca pero hermoso, creo no sería exagerado decir que es el instrumento romántico por excelencia, capaz de emular todas las emociones humanas, de la oscuridad a la luz, llenos y vacíos.

La viola es como el violín pero más para el dramatismo a gusto personal. Sus alegrías nunca serán tan brillantes como las del violín, y ambos son magníficos en las emociones más complejas.

El cello es más serio, es un poeta (además su sonido es relacionado con la voz humana por su parecido). Elegante como él solo, es muy sexy (mamá, yo quería tocar el cello, pero como estaba más caro que el violín, tuve que joderme). Mira sino a Shinji Ikari, que tocando un poco de ese instrumento interesó a esa muchacha llamada Asuka, las cual en las películas esta mejor ya que le devolvieron uno de los tornillos que le faltaban.

Del contrabajo no puedo decir mucho, no es santo de mi devoción; su belleza la encuentro en lo grupal y en el ensamble, no en lo individual. De esto último solo puedo decir que es divertido, mas sus melancolías nunca me convencieron, solo me parecieron interesantes.


Pero bueno, las cuerdas frotadas son así y por supuesto a diferentes alturas (me refiero con altura a que tan grave o agudo es el sonido). Como verás en la imagen anteriormente puesta el violín a la derecha es el más pequeño, le sigue la viola ligeramente más grande, el violonchelo ya mayor hasta llegar al contrabajo a la derecha, el más grande. El sonido va también así: del violín, el más agudo, hasta llegar al contrabajo, el más grave. Para escuchar esa diferencia y sus extensiones te remito a estos zeldas:

Violín

Viola

Violonchelo

Contrabajo

Con esas características, la serenata para cuerdas y encima del romanticismo es sinónimo de lo más bello del mundo en, generalmente, como media hora de música. Melodías preciosas, armonías deliciosas, el sonido más bello del mundo. Si a esto le agregamos Tchaikovsky y su natural genio para las melodías eternas y además algunas de las más bellas de la historia de la música, pues se entra en un viaje sin retorno.

Con cuatro movimientos, una forma sonata típica y clarísima, es fácil distinguir sus cuatro movimientos para escuchar a gusto en el orden que quieras luego de haberlos identificado. Los dos movimientos extremos típicamente de ritmo ágil (el primero y el cuarto) y dos movimientos medios, uno lento y el otro de ritmo ternario (ya sea un vals, un minueto, etc.).

Personalmente mis movimientos favoritos son el primero y el tercero (Elegía).

1. Pezzo in Forma di Sonatina


2. Vals


3. Elegía


4. Final (Tema Ruso)


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